Lejanía
Los nombres se me olvidan
la memoria me castiga,
en los estíos del solitario
no crece una espiga,
en el recodo rígido
en las púas del almanaque
en las crines de la ruina,
sienes que se encogen
con los recaudos de la noche,
paseos milagrosos en los recuerdos,
mustio es el desconsuelo
alegre me despierto,
cuando siento y veo
que todo fue un mal sueño,
regreso al tiempo real
de la existencia, que deslumbra
que arrastra el lodo y rodea de albatros,
tenues desperdicios que no se adhieren
al opaco traje de gabardina
cubriéndonos durante años en esencias
de aluvión con creces
sin permitir que la sustancia
también se corrompa
en el atuendo enteco que nos cuece